Saturday, November 24, 2012

La prohibición




De nuevo me pasó. Entro en una librería “para matar tiempo”. Ipso facto me impongo un candado mental: “NO vas a comprar NADA. Tienes muchos libros en la casa, esperando a ser leídos.” Y hasta me contesto un “sí” de lo más mentiroso y siento en mi mente como si yo misma me hubiese amarrado las manos para no tocar.

“¿Qué rayos hago aquí? Éste es el peor lugar; tentación total”, pienso mientras mis pies ya me llevan adentro de la tienda, sabios amigos míos, que entienden más lo que se siente que lo deontológico. ¡Qué prohibido ni que nada! Cuando me doy cuenta, ya estoy disfrutando el delicioso silencio que generan los estantes llenos de libros. Tranquilidad; eso es lo que siento entre los libros… y un poquito de esa claridad de estar ‘en el lugar correcto’, sin importar realmente dónde me encuentre.

En fin, cuando logro darme cuenta ya estoy entre los grandes; mis cómplices y amigos por lo que yo conozco como eternidad. Soy ecléctica, creo. Me vibra un poquito la tripa en el momento de reconocer a aquellos autores “amigos especiales” míos (al menos en mi imaginación). Así, me encuentro de frente a Saramago y lo saludo respetuosamente. “¿Ves?”, me dice mi cabeza, “Estás en el lugar correcto.” Y siento el pecho un poco más tibio de lo normal. Sonrío frente al Evangelio según Jesucristo y me vienen a la mente algunas de las sensaciones que me generó una obra tan hermosamente llena de complicidad. Es simplemente perfecta y me invade la NECESIDAD de volver a leerla. Así que decido seguir, un poquito angustiada por la idea de que no me va a alcanzar la vida para leer todo lo que quiero.

Y apenas han pasado 3 minutos. Demonios. Siento cómo la prohibición está cediendo un poquito y la reitero: “en serio NO vas a comprar nada hasta que termines de leer todo lo que tienes atrasado”, sentencio. Pero hay una parte de mí que SABE que no es cierto, que sólo es cuestión de seguir “matando el tiempo” y eventualmente encontraré algo irresistible.

Camino por otro pasillo, sin rumbo realmente. La tentación está en todas partes. Recuerdo con nostalgia mis tiempos de estudiante, en donde “la prohibición” estaba sustentada en que no podía comprar todos los libros que hubiera querido. Y funcionaba mejor, ciertamente. Con esta idea en la mente, mi corazón da un brinco al encontrar el libro Cosmos. Inmediatamente pasan dos cosas: me pongo triste, como siempre que pienso en Carl Sagan, que murió sin ir al espacio; y me digo: “¡Epa! ¡Ése ya lo tienes!”. Me río y la gente se me queda viendo un poco raro. “Sí, estoy platicando conmigo misma. ¿Les molesta?”, pienso para mis adentros y sigo caminando. Siete minutos y medio. Faltan 23 para mi reunión y cada vez siento más que no voy a salir de este lugar sin algo en las manos.

Me muevo hacia los libros de cocina, en donde la tentación baja considerablemente (la última opción, por supuesto, es superación personal). Pastas, carnes, platillos mexicanos, Cortázar… ¿qué hace aquí ‘El libro de Manuel’, en una edición mucho más bonita que la que tengo en casa? “Palabra clave: la que TENGO EN CASA”, me dice mi cerebro, mientras manda la orden de dejar ese libro en donde lo encontré. Manazo mental y mis piernas me llevan a otro lado.

Me topo de frente con Anne Rice (placer culpable, igual que Stephen King – a estas alturas, he aprendido a aceptarme como soy). En esta sección es más sencillo resistir la tentación, pues mi mente salta inmediatamente con el muy apropiado argumento de ‘están traducidos al español’, pues sé perfectamente que prefiero leer los libros en su versión original, cuando me es posible. Dado que éste es el caso, Anne Rice regresa al estante y yo pícaramente me percato de que la librería tiene una sección de libros en inglés. “Peligro, no vayas”, pienso, mientras me doy cuenta que ya es demasiado tarde. Así que salta de inmediato la excusa ‘por Amazon son mucho más baratos’ y me prometo a mí misma que sólo voy a ver. De todas formas, no encuentro nada interesante y al minuto 14 decido moverme de ahí.

Bueno, ya casi pasó la mitad del tiempo y vamos bien. Me encuentro unas agendas y me acuerdo de lo incómodo que era andar cargando la agenda a todos lados. ¡Qué tiempos aquéllos! Me pregunto si aún habrá quien compre agendas impresas. Me imagino que sí, puesto que las siguen vendiendo. Hasta ganas me dan de comprar una, aunque no sé bien para qué la quiero. Huelo el peligro inminente y decido emprender camino hacia otra sección.

Discos y películas. Una aglomeración de personas manoseándolos me dice que será más fácil resistir la tentación de este lado. Recorro todos los géneros musicales y del cine, sin que nada me haga exaltar. Orgullosa de mi autocontrol, decido salir de la tienda para acudir a mi cita. Llegaré 5 minutos temprano, me dará tiempo de cambiarme los zapatos y alistarme. Camino a la salida, caigo en la trampa: ahí está, de mi lado derecho, arrumbada entre miles de otros discos olvidados, la versión completa de la serie Cosmos. Siento el ceño fruncirse y mi corazón dar un gran salto, mientras algo dentro de mí se burla de mí misma y de la prohibición. “Sabes que los querías desde hace demasiado”, retumba en mis oídos. No entiendo muy bien cómo puedo estar enojada y jubilosa al mismo tiempo. Pero soy cautelosa. Reviso que el audio sea el original en inglés. Es. Reviso luego el precio, diciéndome que no tengo mucho dinero y no lo puedo gastar en esas cosas, porque no es sabio y me voy a queda… ¡cuesta 160 pesos!

Saqué mis zapatos de la bolsa, me calcé los tacones y entré airosa a mi reunión, sabiendo que en mi bolsa me sonreía Carl Sagan, que entiende perfectamente cuáles son los límites de la prohibición. Concluye mi parte sensata que no fue para nada buena idea entrar a la librería, pero bien sabe que no es cierto.

Wednesday, July 4, 2012

Mis - no tan humildes - reflexiones sobre la democracia mexicana.

Aceptémoslo. Está de moda hablar del reciente proceso electoral mexicano y, a decir verdad, sí tengo muchas ganas de contarles mis impresiones.

No es secreto que ninguno de los tres candidatos me pareció en ningún momento apto para gobernar este país. Sin embargo, he decidido no tocar ese tema en esta entrada, para abordar algo que me parece mucho más urgente e importante de discutir: el proceso electoral en general.

¿Hubo irregularidades en el proceso? No lo dudo ni por un segundo. ¿De qué tipo? Cualquiera imaginable: se compraron votos, se robaron urnas, se coaccionó a unos y otros, se amenazó, se sobornó, se manipuló, se engañó. Sí. Al igual que en todos los procesos electorales anteriores. Esto me hace preguntarme qué es realmente lo que está mal en este país y la respuesta, como siempre, es compleja.

En primer lugar, me parece deprimente e indignante que en México los partidos puedan comprar votos. Y ni siquiera les sale caro. Unas cuantas baratijas bastan para que las personas acudan a las urnas a derramar votos a favor del candidato en cuestión. Todos los partidos lo hacen, no busquemos culpables únicos. Al respecto, creo que es importante reflexionar sobre dos cosas:

1. Las condiciones de pobreza extrema y de ignorancia extrema en que está sumida la población permiten que esto no sólo sea posible, sino deseable. Las personas esperan las elecciones para ver qué sacan de ellas; no las entienden como un proceso al que tienen derecho y obligación de participar, en el que se autorrealizan al darle voz a sus decisiones políticas. No. En México, a las personas se nos educa para pensar que la política no nos compete, no nos importa y no tenemos derecho a opinar al respecto. Entonces, ¿por qué no sacarle provecho, por lo menos? La opinión general es que las cosas en el país no van a cambiar por quien quede en el poder (lo cual probable y tristemente sea cierto para la mayor parte de las personas en el país), así que votar por uno o el otro realmente da lo mismo. En consecuencia, se vota por "el mejor postor".

2. Aunado a la pobreza mental y material de nuestro pueblo, lo que funcionalmente permite que las personas literalmente vendan sus votos por una torta y un refresco es la legislación aplicable al proceso electoral. Más claro ni el agua: si existiera una absoluta prohibición de incluir articulos promocionales, dinero, despensas y demás "incentivos" durante las campañas, sería bastante difícil que las personas acudieran a votar a cambio de dichas baratijas, pues estaría penado por la ley. ¿Sencillo? Definitivamente no. Resulta que tendría que ser la clase política, autora de dichas campañas, quien tomara cartas en el asunto para legislar en contra de dichas prácticas. Pero seamos objetivos, ¿quién no tiene un amigo extranjero frente al cual sintió vergüenza absoluta al tenerle que explicar por qué los candidatos reparten cosas en sus campañas? ¿A qué viene esto? A que en la mayoría de los países que se jactan de tener una democracia, sería simplemente impensable que los aspirantes a puestos de elección popular hicieran tal circo. ¿Por qué en el nuestro es normal y totalmente aceptable? Porque nosotros lo permitimos.

Frente a estas dos consideraciones (que son solamente la punta del iceberg), yo me pregunto si realmente nuestra democracia se arreglará a través de conteos y reconteos. Claramente no; el problema de México es estructural. Es momento de que la ciudadanía tome en sus manos las riendas del país que queremos. Propongo que empecemos por hacer una revisión exhaustiva del marco jurídico aplicable al proceso electoral y que usemos los ímpetus de la juventud y todos los inconformes para darles seguimiento en el Congreso, para hacer presión todos los días hasta asegurarnos que el proceso que los ciudadanos usaremos para elegir a las personas que trabajan para nosotros, es precisamente el que queremos. ¿Quién se apunta? No, no hay frutsi de por medio.


Monday, May 2, 2011

De venganzas y casillas

Barbarie total. Un hombre muere desfigurado y es arrojado al mar. Hay fiesta en todo el mundo. Así es nuestra civilización. Así se nos ha enseñado. Nadie se mete con el imperio. Quien se descarrila, más temprano o más tarde (o justo a tiempo para salvar la reelección) terminará mal. Y no, no nos asombra ni nos duele en absoluto. Más bien nos da tranquilidad. Ya no hay que temer. Una vez más, se nos ha probado que la fuerza es el camino, y que el gobierno que tiene el garrote nos protegerá. Celebremos, pues. Un muerto más, un voto más, un paso más cerca de la paz sobre la tierra. 

Thursday, April 7, 2011

7 hacen ruido. Reseña de la Manifestación en Países Bajos. ¡Nos llamaron a la policía!


Estimados lectores, les comparto este texto escrito por Yolí Sánchez, mexicana que vive en Amsterdam, sobre su experiencia con la manifestación por la paz. 


CRONICA DE UNA MANIFESTACION: Holanda
Miles se unieron en las calles de distintas ciudades de México. Como residente mexicana en Holanda, recibí detalles (via facebook) de que habría actividades en la Haya, frente a la embajada de México en Holanda. Difundí la información lo más que pude, e invité a unos cuantos mexicanos que conozco que viven aquí.
Un amigo me confirmó, y la cita era a las 5 pm frente a la embajada, en la Haya. Cuando llegué, ya había 6 personas, dos de las cuales tenían entre 11 y 16 años, hijos de manifestantes. Yo era la séptima. Mi amigo Pablo llevó a su amiga Regina, hija de madre mexicana y padre holandés. Charo iba ataviada con motivos mexicanos y Amanda, a quien conocí vía facebook cuando me dijo que también asistiría, había preparado un cartel con información y unos folletos, y alrededor de las 5:40 nos acercamos a la embajada a dejar folletos en la caja de correos y a pegar el cartel con las siguientes peticiones :
  • Retirar al ejército de las calles
  • Dar justicia a los feminicidios de Juárez
  • Acción contra secuestros, desapariciones, grupos paramilitares, y persecuciones de activistas
  • Justicia para los pueblos Indígenas. No más Copala.
  • Respeto a los derechos de los trabajadores.
  • Alto a la impunidad de criminales y funcionarios implicados en crímenes y casos de corrupción.
  • Renuncia de Calderón y su gabinete.
A mí me parecen pertinentes los mensajes que Amanda nos hizo el favor de llevar, pero definitivamente no iba con este discurso previamente preparado. Creo que lo que nos llevó ahí fue sólo que, como toda la gente en México, estamos hasta la madre de ver lo que está pasando con nuestro país.
Nos quedamos afuera de la embajada platicando, compartiendo nuestras experiencias de vivir en Holanda, y compartiendo nuestros sentimientos por lo que sucede en México. Dentro de la embajada, nada. Sólo se asomaban tras las cortinas cerradas. Alrededor de las 6 pm, llega la policía (6 elementos, ¡cuando éramos 7 personas!), a preguntar qué estábamos haciendo. Les costó un poco de trabajo entender que personas desconocidas se reunieron por un mensaje que se difundió en internet y que fue organizado desde México por alguien que no conocemos, a raíz del asesinato del hijo de un escritor y poeta.
Las manifestaciones están permitidas en Holanda, pero hay que avisar de antemano al gobierno de la ciudad. Ese era un dato que no sabíamos, por lo que nos hicimos acreedores a una multa (el monto lo sabremos cuando llegue a nuestros domicilios). Los policías fueron amables, y se limitaron a tomar datos de todos los participantes y la declaración de Amanda, y a explicarnos como es el procedimiento de las manifestaciones y reuniones en Holanda. Nos pidieron que retiráramos el cartel, que no estuviéramos en la acera de la embajada y que nos retiráramos a las 7pm. También nos confirmaron que la embajada fue quien los llamó. Durante todo este proceso veíamos a los empleados de la embajada salir poco a poco, ignorando que estábamos ahí. A una de ellas le tocaron nuestros reclamos en alta voz: “NI UNO MAS, NI UNO MAS!!!”. Vimos a otros cuantos enterarse de lo que sucedía  a través de las ventanas.
Alrededor de las 6:20 salió el Jefe de Cancillería, el Sr. Gabriel Rosenzweig Pichardo, a platicar con nosotros y con la policía. Con suma diplomacia nos preguntó qué hacíamos ahí y contra qué nos estábamos manifestando (me extraña que hayamos tenido que explicarle ESO a un funcionario de la embajada mexicana!). Nos cuestionó sobre por qué no hicimos cita con la embajada o llamamos antes, que la embajada está ahí, para recibirnos y escuchar lo que los mexicanos tenemos que decir. Cuando le comenté que no llamar antes a la embajada no justificaba que llamaran a la policía respondió “esa es una opinión”. Claramente, (como pueden juzgar por este recuento) desconozco los protocolos de manifestaciones. Tal vez la regla no escrita dicta que se debe dialogar con la embajada antes de la demostración, como Javier Sicilia que se reunió con Calderón antes de la marcha, cosa que me parece cuestionable. Aún así me parece que en el caso de 7 individuos como nosotros, el sentido común definitivamente NO indicaba esconderse tras las cortinas y enviarnos a la policía, así, sin avisar, sin enviar a alguien de ellos que nos preguntara qué estábamos haciendo. Aunque se agradece el gesto del funcionario de acercarse a hablar con nosotros, conozco el lenguaje de la diplomacia y el mensaje entre líneas era: “Así no se hacen las cosas, en vez de manifestación debieron hacer una cita con la embajada. Fue justificado llamar a la policía y no recibirlos. Y por cierto, la inseguridad en México no es culpa de Calderón, no es un problema tan sencillo.” Mis compañeros(as) de la demostración podrán llenar mejor que yo este hueco, porque en ese momento dejé de escuchar lo que decía.
Los policías le hicieron unas preguntas, suponemos que para corroborar que no pertenecemos a organización alguna y que nuestra historia (facebook, marchas en México, etc.) era legítima. A las 6:45 nos dimos cuenta que el embajador se había salido del edificio mientras hablábamos con el funcionario que se acercó, y concluimos que no tenía caso quedarnos. Bastante molestos por la actitud de la embajada (que dice mucho acerca de la política del gobierno de México, y la línea que reciben las embajadas respecto a este tipo de expresiones de opinión), y elucubrando entre chistes acerca del monto de la multa, nos retiramos a nuestras casas.

SIGO hasta la madre, y ahora más molesta porque nos llamaron a la policía de forma, como yo lo percibo, injustificada. Molesta porque el diálogo pudo haber sido muy distinto, cuando lo único que queríamos era expresar nuestra inconformidad con los acontecimientos en México y la indiferencia del gobierno. Molesta porque JUSTO lo que nos tiene hasta la madre son actitudes como esta. Hasta ayer, no tenía nada en contra de la embajada per se. Sólo era el lugar donde íbamos a manifestarnos. A partir de ayer confío aún menos en la voluntad de quienes nos gobiernan para conversar y dar un trato justo a sus connacionales  y voz a nuestras preocupaciones.
Asistieron:
Amanda Delgado
Charo Mares
Pablo López
Regina Pasmans Sandoval
Leonardo Cruz
Oliver D. Galván
Estopa (cachorro propiedad de Oliver)
La autora de esta reseña, Yolí Sánchez

Contacto: yoli.sn@gmail.com







Monday, March 28, 2011

Sobre la participación de las fuerzas armadas en labores de seguridad pública. El discurso oficial.

No es nuevo y todos los sabemos: las fuerzas armadas, por definición, no deberían participar en las tareas de seguridad pública. Tan lógico es, que últimamente se ha convertido en nuestro elefante blanco. 

Pero no siempre fue así. Remontémonos en el tiempo a los inicios de esta estrategia del Gobierno Federal (o no tan a los inicios, para ser más breves). Yo me acuerdo claramente de las palabras del Lic. Gómez Montt, en esos entonces Secretario de Gobernación, al rendir su informe ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en febrero de 2009. Ni siquiera esperó a que se lo preguntaran en el diálogo interactivo, sino que una de las frases últimas de su discurso giraba en el sentido de reiterarle a la comunidad internacional que la participación de las fuerzas armadas en las tareas de seguridad pública era subsidiaria y estrictamente temporal. Aún me retumba en los oídos su voz al decirlo. Enfatizó muchísimo en esas tres palabras. Fue algo así como: "subsidiaria y es-tric-ta-men-te temporal". Casi poético.

Me pregunto en dónde quedaron esas palabras. Al parecer, el día de hoy, dicha participación ya no es ni tan subsidiaria ni tan estrictamente temporal. Peor aún, en estos momentos se debate en la Cámara de Diputados la iniciativa del Ejecutivo Federal para modificar y añadir ciertos artículos a la Ley de Seguridad Nacional. Entre los cambios propuestos, se incluye un artículo que estipula que las fuerzas armadas deberán participar en las labores de seguridad pública toda vez que se haya emitido una declaratoria de afectación a la seguridad interior. 

Claramente, lo subsidiario y estrictamente temporal se lo ha llevado el viento.

Tuesday, December 7, 2010

Amo al castellano. Con todo mi ser.

Y me siento bendecida de haber nacido en una tierra en donde se habla este hermoso idioma. Así pues, parte de mi lucha sin fin por salvar al mundo - sí, iba a decir "parte de mi neverending quest por salvar al mundo", pero pensé que sonaría hipócrita y fuera de tono en una nota sobre lo mucho que amo al castellano - consiste en hacer que las personas logren tener un mejor entendimiento de cómo se usa, y más importante, por qué se usa como se usa.

Así pues, el día de hoy revisaré la diferencia entre el infinitivo "haber" y la frase "a ver", dado que me saca ronchas cada que alguien las confunde. O sea, como cuatro veces por día.

Empezaré por la expresión. "A ver" se usa cuando no sabemos qué va a pasar. Por ejemplo, se dice: "A ver si tienen el libro que quiero", o "a ver si luego me prestas tu cinturón". Sin duda, la utilización más famosa (en México) es: "A ver si es cierto".

Por su parte, "haber" es la forma no conjugada del mismo verbo y debe ser usada como tal. Unos ejemplos claros serían: "De no haber inconveniente, le solicito que me haga llegar sus comentarios", y "Por no haber venido, te perdiste de una gran película."

Son diferentes. Mucho.

Thursday, October 14, 2010

Sobre mi corta experiencia con la genial ciclopista

Sé que no soy la única que se pregunta si la famosa ciclopista en Reforma ya está terminada o no, pero lo que sí es que tiene muchos días que no veo que le hagan nada. Y diario hay gente que la usa, así que un buen día decidí que sería cool estrenarla. Error. Resultado: he jurado no usarla más (al menos por un rato). A continuación mis motivos:

1. Casi muero. Varias veces.
2. Por si eso no fuese suficiente, casi muero.

En las 6 cuadras (largas) por las que transité usando la ciclopista encontré mucho mucho peligro: tres bicis en sentido contrario, varios coches que usaban la ciclopista como acotamiento, una moto (cuyo dueño no llevaba casco, por cierto) y mi favorito: el taxi que se orilla sobre la ciclopista y su pasajera, que abre la puerta sin que le importe nada en absoluto (excepto, claro, que le toqué la campanita de la bici como un millón de veces... pero, fuera de esa nimiedad, nada), ni siquiera el hecho de que me vi obligada a estrellarme contra la puerta, mientras veía mi vida pasar frente a mis ojos.

Los pros: ninguno (que yo vea hasta ahora, dada mi limitada experiencia en la ciclopista)
Los contras: mmm... básicamente TODOS. Sea como sea, creo que no usaré la ciclopista por un rato.

Sunday, August 22, 2010

¿Somos un estado fallido?

Veamos. La primera vez que escuché la idea de México como un estado fallido fue a principios de 2009, cuando vivía en el extranjero y tenía el nacionalismo al máximo. Mi reacción fue algo así como: "¿A quién )!"/!#&@&$% se le ocurre pensar eso? No tienen idea de lo que hablan. Pobres." Después de dicha reacción, Matteo me molestó todo el año por mi nacionalismo hacia un estado fallido.

Y, sin embargo, un poco más de un año después, yo también me pregunto legítimamente si es mi México, en efecto, un estado fallido.

¿28 mil muertos, tiroteos todos los días, candidatos que son asesinados, funcionarios levantados, presos que son sicarios de noche, niños y estudiantes asesinados, violados o desaparecidos por el Ejército, propuestas de militarizar las cárceles, tener juicios con jueces anónimos (para su protección) y un presidente que ya no sabe qué hacer para mantener su muy criticada estrategia de seguridad nacional serán suficientes para declarar un estado fallido?

En realidad, creo que la respuesta ni siquiera está ahí. Estado fallido es aquél que no es capaz de asegurarle a su población el respeto de sus garantías básicas. Y es aquí que cito a Felipe Calderón cuando dice que en México los derechos humanos son importantes, pero que no se puede luchar contra el crimen organizado "con una mano atada a la espalda" (claro, por consideraciones como los derechos humanos). He ahí nuestra respuesta.

Thursday, July 8, 2010

De nuevo a los anuncios del Gobierno Federal...

El que ahora está de moda y pasa tooooooodas las mañanas en la radio, es un intento más por legitimar la lucha contra el narco del Gobierno Federal... y termina diciendo algo así como: "Porque no quiero que el crimen organizado decida el rumbo de mi vida y de mi país"

¿Qué no es precisamente eso lo que YA PASÓ? No sé, pero a mí me parece que cuando el esfuerzo gubernamental más grande (por no dar otros adjetivos) es precisamente la lucha contra contra el narcotráfico y cuando TODO gira en torno a eso, CREO (humildemente) que el tema del crimen organizado YA DECIDIÓ el rumbo de mi país. ¿O es que todo lo entiendo al revés?

Wednesday, June 30, 2010

Otra del folklore mexicano

En México, el peatón NO es primero. De hecho, ni siquiera es.

Pero no entremos en disertaciones filosóficas. Mi queja, en concreto, es la siguiente:

Cada mañana y cada noche debo atravesar a pie el cruce de la lateral de Reforma con Burdeos. Cada día me convenzo más de que es una causa perdida. Como peatona, mi deber es esperar. Con suerte, en algún momento los coches dejarán de pasar y podré correr, arriesgando mi vida, al otro lado de la calle, pidiendo a todos los santos que el auto que ya viene a toda velocidad se frene o que mis piernas alcancen la propulsión suficiente para llegar a la acera antes de ser apachurrada. Entonces viene a mi mente ese lindo estribillo que recita "el peatón es primero" y con tal utópica copla sigo mi camino, entre burlona e iracunda por la situación.

Lo mejor del asunto es que, en efecto, me he encontrado con dos conductores que redujeron su velocidad al ver que yo, la pobre peatona, esperaba en la esquina para poder atravesar. En ambas ocasiones, el conductor del vehículo en cuestión me lanzó un piropo naco y luego volvió a acelerar. Ninguno me dio el paso.

Monday, June 28, 2010

¿Por qué ya no sabemos escribir?

Es raro. Siempre creí que mi buena ortografía había surgido de mi gusto por la lectura. Pero ya no estoy tan segura. El día de hoy, pasamos una buena parte de nuestras vidas leyendo información y aún así la gran mayoría de las personas no tiene nociones básicas de cómo se redacta en castellano (ya no se diga en dónde van los acentos, qué palabras van con c,s,sc,h,v,b o diéresis).

¿Será que a la gente ya no le importa? La verdad es que no tengo idea, pero en lo personal, puedo decir que es bastante desesperante tener que leer las cosas entre 2 y 3 veces, tratando de descifrar lo que la gente quiso decir en un mensaje que no tiene pies ni cabeza, ni puntuación, ni acentos, ni nada de nada. 

Así pues, me dedicaré a la tarea de dar (posteriormente) pequeños tips de ortografía y redacción, esperando que alguien los lea y haga de este mundo un lugar mejor :)

El primero y más sencillo: los acentos (en castellano) se usan para identificar la sílaba tónica (o sea, la que suena más fuerte). En otras palabras, en donde veo un acento, pronuncio más fuerte. Ejemplos: México (decimos MExico porque el acento está en la "e"), administración (se pronuncia administraCION), esdrújula (se lee esDRUjula). Fácil, ¿no?


Monday, June 21, 2010

Se va Rangel del Tec

http://lisaaldia.blogspot.com/2010/06/renuncia-rangel-sostmann-al-tec.html

Interesante noticia para alumnos y exalumnos del Tec.

Tuesday, June 8, 2010

Potion: relaxing with Final Fantasy

Definitivamente este disco es uno de los mejores regalos que me han hecho. No sólo soy más allá de die-hard fan de todos los Final Fantasies, sino que también aprecio la hermosa música que hace cada uno de sus soundtracks. Potion es una compilación de muchos temas increíbles, que a los fans nos traen memorias y a los no-fans les da una perspectiva un poco más amplia sobre los videojuegos: no sólo se trata de pasar un rato enajenado frente a la tele, matando monitos: por lo menos la música que los acompaña va un poquito más allá.

No es que sea una gran crítica musical, ni pretendo serlo jamás. Sin embargo, considero que este disquito es 100% a must-have. Lo amo con toda mi alma, no sólo porque es realmente delicioso y relajante. Es también inspiracional.

Thursday, June 3, 2010

Porque todos queremos un futuro en donde se respeten los derechos humanos...

Ésta es la frase con la que empieza el comercial de radio que hizo el Senado para promover la reforma constitucional en materia de derechos humanos. Bien. Es un lindo anuncio y una linda reforma.

Sin embargo, a mí me parece que TODOS queremos un PRESENTE en donde se respeten los derechos humanos, ¿no?

Wednesday, May 5, 2010

Los mártires de la sociedad civil mexicana

"¿En serio te pagan por hacer eso?" era una frase recurrente de mis conocidos cuando les conté que trabajaba en una asociación que se dedicaba a cuidar al ambiente. Y es que en México, trabajar por una causa social no es muy común todavía. Los mexicanos entendemos a los que trabajan por mejorar algo como aquellos que no pudieron conseguir un trabajo real y entonces se vuelven voluntarios (en lo que consiguen algo, claro). En el mismo conjunto están los grupos de viejitas que se dedican a rezar y tejer chambritas para los niños de la calle, y las señoras millonarias que hacen grandes banquetes de caridad.

La palabra clave aquí es, precisamente, caridad. En México aún creemos que el trabajo social es caridad y no algo serio. Y no es que la caridad no sea seria, pero dista mucho de ser lo que persigue una Organización de la Sociedad Civil. Ya es tiempo de cambiarlo, no me cabe duda. Sin embargo, hay miles de factores que hay que vencer.

En primer lugar, está la muy estresante burocracia mexicana. Si creíamos que poner una empresa en México era difícil, intentemos una Asociación. Es una proeza casi sobrenatural lograrlo. Mis respetos a los que han tenido éxito; yo sigo intentándolo.

En segundo, están los que ya tienen su organización. Bien. Recaudar fondos para una causa social en este país es un poco complicado, sobre todo porque carecemos de una cultura en ese sentido. Regreso al tema de la caridad. Aquí se cree que "se hace el bien" al donar unos centavos en una alcancía cada año y llorar con el Teletón. Me reservaré mi opinión para seguir con el tercer argumento.

En tercera, la mayoría de las organizaciones sociales carece de planeación y seriedad, por lo cual, cada uno de sus proyectos es literalmente un via crucis para el personal, que tiene que hacerle de todo: PR, mensajero, chofer, alto ejecutivo, administrador, animador, etc. para que el proyecto salga (con resultados mínimos derivados de la falta de planeación y visión).

Y para concluir, quiero abordar el punto que más me preocupa en este respecto. Aquellos que, pese a todo esto, se atreven a trabajar en una organización de corte social, generalmente sufren económicamente, por diversos motivos. El primero (y más importante), porque en México está mal visto que alguien viva bien si trabaja en una OSC. El concepto del luchador social está peleado con el de estabilidad financiera. Todos en las asociaciones deben ser unos mártires de sus causas para ser unos verdaderos luchadores sociales. Parte del entrenamiento en varias organizaciones consiste en tips para evadir al fisco y al Seguro Social, porque simplemente la asociación "no puede" darse esos "lujos". En lo personal, me parece que es éste uno de los motivos más relevantes del por qué a la gente en México le interesa más trabajar en una empresa que en una asociación. ¿Cómo podría alguien dedicarse a salvar al mundo cuando no puede financiar sus necesidades básicas? Los tiempos de martirizarse por buscar el bien ya no son éstos. Los ong-eros no son misioneros, ni es necesario verlos flagelarse y sangrar para creer en su causa.

Para los que no me lo crean, los invito a visitar los sitios de AI y CICR (por dar dos ejemplos) y ver los salarios que pueden pagarle a sus empleados. ¿Cómo lo hacen? Una palabra: profesionalismo.

Friday, January 15, 2010

Hoja en blanco

Lo enfrento. Tiene años que no escribo. O que no escribo desde el alma, sino desde la cabeza, desde la decencia, desde las convicciones. Sí, escribo sobre política, sobre lo que me pasa, sobre lo que siento con mi racionalidad adulta, con las cosas que aprendí en la escuela; escribo sobre derecho y ya no sobre poesía.

Hoy caí en cuenta de muchas cosas: de que hablo de la realidad ya no como si fuera un juego, sino como algo que me emociona y me da nervios, al igual que mi futuro. Un gran futuro, ¿no? (Jajajajajaja)

Y, mientras eso sucede, la verdad es que una parte de mí sigue viendo la Luna y esperando a que un día tenga tiempo de ponerme a escuchar las cursilerías que no salen de mi mente y me digne a plasmarlas en papel.

En el ínter, debo confesar que he desarrollado un cierto pavor hacia las hojas en blanco.

Sunday, January 3, 2010

Al pueblo, pan y circo....

En realidad, siempre creí que era una metáfora, pero el surrealismo mexicano definitivamente ha demostrado que no hay límites y que el realismo mágico nos queda chico.


Pues sí, me refiero a la Rosca Bicentenario: la Rosca de Reyes más grande del mundo. 


Tal parece que 255 mil afortunados capitalinos podrán tener el honor de degustarla el día de hoy en la Plaza de la Constitución, luego de que se invirtieran - según datos de La Jornada - 21 mil horas-hombre de trabajo en la elaboración de ésta.


Yo, la aguafiestas de siempre, pregunto: ¿Cuáles son los beneficios de tan gigante esfuerzo? 


Veamos: 


1. México tendrá el récord mundial en el Libro Guiness de la Rosca de Reyes más grande del mundo.
2. 255 mil personas comerán Rosca en el Zócalo.
3. Mmmm.... creo que son todos.


Ahora... siguiendo con la línea de la amargura intensa, me pregunto también de qué nos sirven esos récords ridículos. Sí, en México tuvimos el árbol de Navidad más grande del mundo y la Rosca de Reyes más grande también.... ¡Bien, México!


¿Les cuento otros de nuestros récords? Creo que éstos me interesan más.


En México tenemos el peor nivel educativo de la OCDE.
En México, la mitad de la gente está por debajo de la línea de la pobreza.
En México, tenemos una de las mejores manos de obra del mundo, cotizada en salarios que son de los más bajos del mundo.
En México, de hecho, el nivel de salarios por grado de estudio es de los más bajos del mundo, haciendo que estudiar más no sea realmente un incentivo de bienestar económico.


Seguiría, pero no quiero comenzar el año con malas vibras.


Feliz Día de Reyes (que, de hecho, no es hoy, sino el miércoles) y disfruten la Rosca. Si alguien va por su pedazo, me gustaría saber si estaba buena, por lo menos. 

Sunday, December 20, 2009

¿Habrá luz al final del tunel?

Pues yo no sé, pero desde que cambiamos a CFE se ha ido la luz como 15 veces. Con LyFC se iba, cierto; cuando llovía, sobre todo. Pero siempre la arreglaban bastante rápido y no era tan recurrente la carencia del servicio.

Ahora, se dice que tantos apagones forman parte de un ardid de desprestigio para CFE.... yo no lo sé. Pero, como usuaria del servicio, debo decir que hasta ahora extraño a LyFC (aunque sí me parecía redundante tener dos compañías de luz en vez de una).

Saturday, December 12, 2009

Friday, December 11, 2009

En otros asuntos....

y en una nota que no tiene nada que ver con nada....

(English text after Spanish)

¿Qué rayos tienen en la cabeza las personas que decidieron que era buena idea cerrar un tramo del Paseo de la Reforma para poner un árbol gigante de Navidad?

Sólo dos puntos al respecto...

1. ¿Se habrán dado cuenta, aunque sea a la pasadita, que el Paseo de la Reforma es una de las avenidas más transitadas del país?
2. El árbol, además de ser horrible, de mal gusto y consumir energía eléctrica a chorros, es un promocional gigante de Pepsi... ¿debo entender entonces que la prioridad del Gobierno del DF es que las empresas puedan hacerse publicidad y no que las personas que transitan por Reforma puedan hacerlo de una manera fluida?

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What on earth were people thinking when they decided to set a giant Christmas tree in the middle of Paseo de la Reforma, one of Mexico's biggest avenues?

Just some thoughts on the matter:

1. Did they ever even consider (just for a second) the fact that they were closing one of the streets with most number of cars transiting through it in Mexico City?
2. The stupid tree is not even a tree. It lacks class, looks cheap, consumes a great deal of electricity... AND is a giant ad for Pepsi-Cola. Should I then understand that in this city advertising takes precedence to all other concerns, such as having a normal flow of cars in Reforma?